
NUESTRA HISTORIA
SOANARI nació mucho antes de tener nombre.
Nació en Bogotá, cuando Arianna Vogelsang, entonces estudiante de actuación, buscaba una manera de sostenerse mientras perseguía sus sueños en los escenarios. Un día compró todo lo necesario para hacer velas en gel—colores, materiales, ideas—pero la vida, el teatro y la televisión la llevaron por otros caminos, y aquel proyecto quedó en pausa… como una luz esperando volver a encenderse.
Años después, en febrero de 2025, algo cambió para siempre.
Ariana tuvo un sueño: entraba a un apartamento antiguo y, en el centro, una olla llena de colores que se movían como si respiraran.
Despertó con una convicción tan clara que le aceleró el corazón.
“Son velas. Tengo que hacer velas.”
Y así empezó todo.
Sin cursos, sin manuales, solo con intuición y ganas, Arianna se lanzó de lleno.
Se vio hablando con proveedores en China usando Google Translator, probando materiales, equivocándose, acertando, y trabajando horas y horas con una pasión que incluso a ella la sorprendió.
Cuatro meses después, ya tenía el 70% de su primer stock listo.
Lo que había sido un proyecto olvidado se convirtió en un despertar.
Soanari se transformó en una nueva forma de expresión para Arianna, una artista que encontró en las velas un espacio para unir todo lo que ama: los aromas, las fragancias, las flores y la sensibilidad estética que siempre la ha acompañado.
Cada vela lleva un poco de ella:
su delicadeza, su mirada creativa, sus colores, su historia.
Soanari no es solo una marca.
Es el renacimiento de una pasión.
Es Ariana reencontrándose consigo misma a través de la luz.



